La Arqueología en el Nuevo Testamento

 

La Arqueología en el Nuevo Testamento

 

De hecho, una de las ciencias modernas que más ha apoyado la fiabilidad de los documentos bíblicos es la apología. Uno de los mejores arqueólogos, el D. Guillermo Abright, ha dicho: “No puede haber ninguna duda de que la arqueología ha confirmado la historicidad sustancial de la tradición del Antiguo Testamento. El escepticismo excesivo mostrado hacia la Biblia… ha sido progresivamente desacreditado. Descubrimiento tras descubrimiento ha establecido la fidelidad de detalles innumerables, y ha causado un reconocimiento creciente del valor de la Biblia como fuente de historia”.

 

Millar Burroughs, de la universidad de Yale, observa: “La arqueología en muchos casos ha refutado las ideas de los críticos modernos. Ha demostrado en un número de los casos que esas ideas descansan sobre suposiciones falsas y esquemas irreales y artificiales del desarrollo histórico. El escepticismo excesivo de muchos teólogos liberales brota, no de una evaluación cuidadosa de los datos disponibles, sino de una predisposición enorme en contra de lo sobrenatural”.

 

Debemos decir que la arqueología no prueba la Biblia. Pero si lo prueba en cuanto a si un evento o pasaje es histórico o no. Es decir, la arqueología contribuye el estudio de la fidelidad histórica y su fiabilidad en general sobre los eventos registrados en ella. Por ejemplo, si encontramos las piedras sobre las cuales fueron escritos los Diez Mandamientos, sabríamos que procedían de la época de Moisés, pero no podríamos probar que  Dios los había escrito.

 

Evidencias Arqueológicas que apoyan el Nuevo Testamento:

 

  1. Lucas como historiador: algunos ejemplos de que debe ser considerado entre los mejores son…

 

  • Se dudaba de su relato del nacimiento de Jesús y el censo durante la misma época por Cirenio, gobernador de Siria (Lc. 2:1-3) pero ahora existen descubrimientos que revelan el proceso del censo, y que Cirenio sí fue gobernador durante este tiempo.
  • Se dudaba de que Listra y Derbe estuvieran en Licaonia y la ciudad de Iconia (Hch. 14:6) pero se descubrió un monumento en 1910 que lo confirma.
  • Se dudaba del relato del alboroto en el teatro en Efebo (Hch. 19:23), pero se encontró una inscripción que confirma que las estatuas de plata de Artemisa fueron expuestas en el teatro durante una asamblea general. Cuando fue excavado, se encontró que había sitio para alrededor de 25.000 espectadores.
  • En todos los casos donde se le acusaba a Lucas del uso de palabras políticas incorrectas, los descubrimientos han confirmado su uso exacto (Hch. 16:12 – la primera ciudad de la provincia; Hch. 17:6 – autoridades [politarcos]; Hchs. 18:12 – procónsul; Hchs. 28:7 – hombre principal).

 

  1. La persona de Pilato: hasta 1961 las únicas referencias históricas a Poncio Pilato eran secundarias; es decir, se referían a Pilato solo porque los evangelios lo mencionaban. Pero una inscripción descubierta en Cesárea probó su existencia histórica.

 

  1. La ciudad de Nazaret: no fue mencionada ni en la lista de pueblos de Zabulon (Josué 19:10-15), ni en la lista de los pueblos galileos de Josefa, ni en el Talmud. Pero en las excavaciones en Cesarea en 1962 se encontraron tres fragmentos de una inscripción donde aparece el nombre de Nazaret – un sitio insignificante y muy pequeño.

 

  1. El estanque de Betseda: ha sido encontrado en Jerusalén, confirmando la cita bíblica.

 

  1. Piedras de molino: han sido encontradas en las excavaciones, confirmando lo que dijo Jesús en Lucas 17:2, 35. Había dos tamaños, uno que podían girar dos mujeres y otro que era girado por un mulo (Mt. 18:6).

 

  1. Barco de pescar galileo: uno fue descubierto en el mar de Galilea que mide 9 metros de largo por 2 metros y medio de ancho, ciertamente bastante grande para una tripulación de 13 personas.

 

  1. El templo de Herodes: mencionado en Marcos 13:1 entre otras muchas citas, fue admirado por muchos en su día. El lugar (no el templo completo) está todavía en Jerusalén. Ocupa el tamaño de unas 25 canchas de futbol. Las piedras mas pequeñas que se usaron en su construcción pesan unas 2 toneladas y mas grande (sin igual en el mundo antiguo) pesa unas 400 toneladas. Josefa nos cuenta de 162 columnas en cuatro filas, cada una de 9 metros de altura y con un grosor que tres hombres arrugados de las manos no podían abarcar.

 

  1. La Tumba vacía: en Mt. 28:11-15 se cuenta la historia inventada por los judíos explicando la tumba vacía. Aparentemente, las noticias del suceso no sólo llegaron a los oídos del gobernador, sino hasta Roma, porque el emperador (posiblemente Claudio) mando su decreto de no molestar las tumbas ni su sello a Palestina y fue puesto en Nazaret, donde en 1878 una tabla de mármol blanco fue encontrado con la inscripción. Es interesante notar que ha sido desierta una de sus cartas del año, donde habla del fomento de “una enfermedad común en todo el mundo”. Muchos eruditos creen que se refiere a la expansión de la comunidad cristiana en todo el imperio.

 

 

Fuente:

Gaalyah Cornfeld, Archaeology of the Bible: Book by Book, Harper and Row, Publishers, 1976.

IBSTE, en España: http://www.ibste.org/