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Temas - Iglesia Evangélica
Written by Administrator   
Saturday, 17 October 2009 21:01

 

El Bautismo del Creyente 

 

Solamente hay dos ordenanzas en las Iglesias Cristianas: El bautismo y la Cena del Señor. Desde que las dos ordenanzas están instituidas en los Evangelios por nuestro mismo Señor, podemos determinar que ambas formaron parte del mensaje dado a nosotros. Desde que las dos ordenanzas son celebradas en los Hechos de los Apóstoles, determinamos que ambas pertenecen a la práctica de la Iglesia de Cristo. Desde que las dos ordenanzas están explicadas en las Epístolas, determinamos que ambas están propuestas para que sean celebradas hasta la venida de Cristo.

 

1.     ¿Por qué bautizar?

 

  • El mandato del Señor – “Id, y haced discípulos a todos las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”(Mateo 28:19). La palabra de nuestro Señor es la máxima y suficiente autorización para llevar a cabo el bautismo de los creyentes. No es necesaria ninguna otra autoridad adicional. 
  • La practica de la Iglesia Primitiva de la interpretación puesta en las mismas palabras del Señor por aquellos que le oyeron hablar. Leemos de los convertidos en el día de Pentecostés que, “los que recibieron su palabra fueron bautizados” (Hechos 2:41). En Hechos 8:26-39 leemos acerca de la predicación de Felipe al eunuco etiope sobre Isaías 53:7-8: “Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿Qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo Corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y la bautizó” (versículos 36-38) (Vease también Hechos 10:44-48; 16:31-33; 18:8).

 

2.     ¿Quiénes deberían ser bautizados?

 

  • Los discipulados  - Al evangelista le fue ordenado que hiciera “discípulos” a todas las naciones, bautizándolos…” (Mateo 28:19). Uno debe ser seguidor de Jesucristo.
  • Los creyentes – “Los que recibieron su palabra fueron bautizados” (Hechos 2:41). El eunuco etiope confesó su fe en Jesucristo como el Hijo de Dios, y luego Felipe le bautizó (Hechos 8:36-38). El carcelero de Filipos “se bautizó él con todos los suyos…y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios” (Hechos 16:33, 34).
  • Aquellos que han recibido el Espíritu Santo – Pedro predicó el evangelio a los gentiles por primera vez en la historia en la casa de Cornelio. “Mientras aun hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso”… “Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre el Señor Jesús” (Hechos 10:44-48). Entonces determinados por la Escritura que el bautismo está limitado a aquellos que han recibido personalmente a Jesucristo como Salvador (confiando en Él) y Señor (obedeciéndole).

 

3.     ¿Qué significa el bautismo?   La repuesta a esta pregunta está situada en Romanos 6:3-4: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” El bautismo, por consiguiente, es una declaración de la identificación del creyente con Cristo en Su muerte, sepultura, y resurrección. El apóstol Pablo pudo decir: “Con Cristo estoy juntamente crucificado” (Gálatas 2:20).

 

Simbolismo del bautismoLa identificación del creyente está simbolizada por:

 

·        La muerte – Bajando al agua – “Bautizados en Su muerte” (Romanos 6:3). El sacrificio por el pecado.

·        La sepultura – Descendiendo o sumergiéndose – Muriendo uno mismo. “Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo…” (Romanos 6:4). La sepultura de la vieja naturaleza pecadora.

·        La resurrección – Saliendo fuera del agua – Renacido, regenerado. “A fin de que cono Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6:4). “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios” (Colosenses 3:1).

 

En Romanos 6:3-4, no se menciona específicamente el bautismo de agua, pero se hace referencia al simbolismo espiritual en cuanto al acto físico del bautismo de agua, y la identidad del tal en Cristo. Pero el bautismo es más que una declaración de la identificación del creyente con Cristo. Es el reconocimiento de que el viejo hombre y sus caminos están muertos. “Nuestro viejo  hombre fue crucificado juntamente con Él , para que el cuerpo del pecado sea destruido” – y una profesión de que en adelante estamos para vivir una nueva vida -, “a fin de que no sirvamos mas al pecado” (Romanos 6:6), y para que “andemos en vida nueva” (Romanos 6:4).

 

El bautismo significa

 

  • La proclamación simbólica de lo que me aconteció en mi salvación.
  • La unidad con Jesucristo.
  • La obediencia a Jesucristo.
  • El participar en la obra expiatoria de Cristo.
  • El ser liberado de uno mismo, del estar centrado en la vieja naturaleza humana.

 

El bautismo no significa tener calidad de miembro, ni salvación, ni recibir el Espíritu Santo, etc.

 

4.     ¿Cómo bautizamos?

 

 

·        Cuatro formas de bautismo:

 

a.       Por aspersion de agua.

b.     Por derramamiento de agua.

c.     Por sumergirse tres veces en el agua.

d.     Por inmersión total en el agua.

 

·        Una referencia de un diccionario y de una concordancia Greco-inglesa nos revela verdades: (1) Que la palabra “bautizar” no es una traducción de una palabra original griega, sino una transliteración de la palabra “bautizo” (es decir, el expresar una palabra dentro de otro idioma sin cambiarla o traducirla). (2) El significado que da el diccionario con respecto a la palabra “bautizo” es “sumergir” es decir, mojar por completo: “la inmersión”. Entonces “bautizo” significa “inmersión” o “sumergir”. ¿Por qué no fue traducida? La aspersión ya había sido introducida en la Gran Bretaña y fue aceptada extensivamente por la opinión de un gran sector de la población, la cual la favoreció. Esto dio lugar a que existieran dos facciones de cómo el bautismo debería realizarse: La aspersión y la inmersión.  En el 1611, los traductores de la Versión de la Biblia del Rey Jaime, cuando iban a traducir la palabra “bautizo” por el significado erróneo de aspiración, se encontrarían con una férrea oposición de la facción que estaba sosteniendo la inmersión, y si la traducción la hacían significando inmersión, entonces hallarían la oposición por parte de la facción que estaba por la aspersión. Ellos no querían que existiera una gran separación por esta traducción. De consiguiente, con tal de no desagradar a ambas facciones (y promover la versión de la Biblia del Rey Jaime), ellos hicieron una transliteración de la palabra, formando una nueva palabra: “bautismo”. La palabra “bautismo” no tiene en realidad significación alguna, y ellos dejaron a cada facción libremente para aplicar su propio punto de vista, evitando con ello cualquier controversia.  ¡Cuán necesario es realizar la inmersión si la ordenanza del Señor significa la muerte, la sepultura y la resurrección! Cuando el creyente desciende al agua, su muerte es representaba; cuando él está sumergido en el agua, su sepultura es representada, y cuando él sube fuera del agua, su resurrección es representada. Pero todo este simbolismo se pierde cuando se practica la aspersión. Los ejemplos de bautismo registrados en la Escritura denotan la inmersión antes que la aspersión. “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua” (Mateo 3:16; vease también Marcos 1:9 – 10). ¿Por qué Él había entrado en el rió Jordán si Juan estaba bautizando por aspersión? Otra vez leemos: “Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas” (Juan 3:23). Cuán innecesario es buscar “muchas aguas” si el bautismo fuese por aspersión. También en Hechos 8:38 dice, “Y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco y le bautizó.”  Todo esto es concluyente para uno que sigue la Palabra de Dios. El Señor ordenó que los creyentes sean bautizados, confesando públicamente su identificación con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección; y profesando que de ahora en adelante su andar será viviendo una vida nueva – que en lugar de servir al pecado y a Satanás como cuando una vez lo hizo, ahora andará por la senda de la justicia y estará al servicio de Cristo. Tal acción simbólica solamente puede ser hecha por la inmersión. Si eres un creyente en Cristo que todavía no le has confesado por el bautismo, permíteme que te inste con urgencia en cuanto a la importancia de la obediencia a la ordenanza del Señor.

 

 

5.     El bautismo es el testimonio de vivir una vida nueva.

 

  • Un nuevo enfoque y propósito de vida.
  • Una total dependencia en Dios.
  • Un denuedo por exponer y proclamar mi fe a otros.
  • Abandonar por completo los hábitos pecaminosos – la blasfemia, las codicias, etc. (Colosenses 2:8-10).
  • Andar en la presencia de Jesucristo.
  • El fruto del Espíritu (Gálatas 5:22). “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, bondad, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” Lo experimentamos todo, y no solo una parte del fruto.

 

De consiguiente, esto es lo que un creyente proclama y evidencia en su propia vida a otros.

 

 


 

 

 

Traducido y adoptado por Francisco Fernández Marín.

 

 

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